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4 puntos clave para entender la Operación Cóndor: en la historia de Latinoamérica

Después de la Segunda Guerra Mundial, y en el marco de la Guerra Fría, en Latinoamérica se dio uno de los episodios más oscuros de toda su historia. Por esa razón, veremos los puntos clave para comprender la Operación Cóndor y sus consecuencias hasta el día de hoy.

Contexto mundial

La lucha de Estados Unidos y la Unión Soviética por imponer su ideología política, económica, social, militar e informativa en el mundo, se conoció como Guerra Fría. Esta época, que duró décadas (1945-1991 aprox.), se caracterizó por los esfuerzos extraordinarios de ambos bandos en diferentes ámbitos tales como fabricación de armamento, competiciones deportivas, acuerdos comerciales, exploración espacial, etc., para probar la supremacía de su sistema ideológico.

Mientras que la Unión Soviética financió y respaldó partidos políticos, revoluciones y guerrillas de izquierda para apoyar a gobiernos y dictaduras socialistas; en Estados Unidos se dio buscó establecer gobiernos de corte capitalista, independientemente de si eran democracias o dictaduras.

En ambos casos los derechos humanos se vieron seriamente violados. Uno de los mayores ejemplos de esto es la famosa Operación Cóndor, que tuvo lugar en el Cono Sur de América durante las décadas de 1970 y 1980.

Esta operación fue un plan de coordinación internacional con el fin de erradicar y perseguir al comunismo y al socialismo, a la vez de instaurar políticas neoliberales en Sudamérica. Entre los países que participaron se encuentran principalmente Bolivia, Chile, Argentina, Uruguay, Brasil y Paraguay en conjunto con los Estados Unidos.

Origen de la Operación Cóndor

Ahora, en beneficio de Estados Unidos, se puso en marcha durante esa época un plan para derrocar los gobiernos socialistas en América del sur e instaurar una red de dictaduras en su lugar. A partir de entonces comenzó a gestarse la Operación Cóndor.

En 1964 los militares brasileños derrocaron al gobierno democrático y popular de João Goulart. Mientras que, en Paraguay se celebraba una década de la larga dictadura de Alfredo Stroessner, en el poder desde 1954.

En Bolivia, llega al poder el general Hugo Bánzer en 1971, después de una serie de golpes de Estado. Unos años más tarde, el 11 de septiembre de 1973, el general Augusto Pinochet y la Junta Militar, con el apoyo y las instrucciones de la CIA estadounidense, derrocaron al presidente de Chille Salvador Allende, el cual era apoyado por Unidad Popular, una coalición de partidos de izquierda, y quien destacó por sus intentos de establecer un Estado socialista aferrándose a los medios democráticos y constitucionales. 4 claves para entender el Plan Cóndor, la empresa de la muerte ...

Finalmente, en Argentina, la junta militar presidida por el general Jorge Rafael Videla toma el poder en 1976, derrocando a Isabel Martínez de Perón, bajo cuyo gobierno ya había comenzado a actuar la Alianza Anticomunista Argentina (Triple A) en una coordinación criminal, con la dictadura de Augusto Pinochet en Chile.

Ante este panorama, entre el 25 y 28 de noviembre de 1975, se reunieron en Chile miembros de estas dictaduras en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, en un encuentro convocado por Manuel Contreras, jefe de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), la policía secreta chilena, una división presidida por la CIA.

Según el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) de Argentina, en este encuentro se trazaron los fundamentos de la Operación o Plan Cóndor, un sistema formal de coordinación represiva entre los países del Cono Sur que tenía como objetivo perseguir y eliminar a militantes políticos, sociales, sindicales y estudiantiles de sus países.

Los “enemigos” del Plan Cóndor

Como el objetivo suponía erradicar a todo opositor, el plan Cóndor dejó muchas víctimas; entre ellas, miles de políticos y militantes de Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay que murieron torturados. Como parte del Plan Cóndor también se incluyen los llamados “vuelos de la muerte” en el que personas eran arrojadas vivas al mar o al río desde aeronaves.

Las cifras, dependiendo de la fuente, indican que hubo alrededor de 50.000 muertos y más 30.000 desaparecidos, los cuales se estima que fueron trasladados y/o detenidos en otros países. Además, 400.000 personas fueron detenidas como prisioneros políticos.

El ambiente de tensión en aquellos países durante esta época era muy asfixiante. Se tenían en obsesiva vigilancia a los enemigos públicos y toda la población, en general, se encontraba reprimida.

Los archivos del terror

Detalles del Plan fueron apareciendo poco a poco con el regreso de la democracia a Sudamérica. Pero en 1992 se produjo un diluvio de información, ya que el 22 de diciembre de ese año, un antiguo exiliado paraguayo descubrió en una estación de policía de un suburbio de Asunción los archivos completos que los militares de Paraguay habían acumulado sobre el plan, así como documentos de Argentina, Brasil, Chile y Uruguay.

Estos documentos, que recibieron el nombre de “Los Archivos del Terror” no sólo sirvieron para conocer las entrañas del Plan Cóndor, sino para obtener las numerosas causas judiciales que más adelante se llevaron -y llevan- a cabo en contra los implicados.

Dentro del gran volumen de documentos se encontraba el destino de miles de latinoamericanos secretamente secuestrados, torturados y asesinados por los servicios de seguridad de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay. Además, se incluyen pruebas para involucrar a otros países como Perú, Colombia y Venezuela, en menor medida.

Los “Archivos del terror”, la clave para destapar la Operación ...

Consecuencias

Gracias a los Archivos del Terror se pudieron obtener pruebas de los atroces actos cometidos durante las décadas en las que estuvo en acción el Plan Cóndor. Se comenzaron diversos juicios en contra de los responsables, sin embargo, la lentitud del sistema judicial en América Latina ha hecho que la mayoría de los dictadores y altos cargos responsables de estos crímenes hayan muerto antes de ser condenados.

A pesar de esto, en Argentina varios militares y altos cargos de la dictadura argentina (1976-1983) han sido juzgados por secuestro, tortura, asesinato y robo de niños. Principalmente, el general Jorge Rafael Videla, que lideró el golpe de estado en 1976, fue condenado a cadena perpetua en 1985 pero recibió el indulto presidencial en 1990. A partir de 2001 fue nuevamente procesado en varios juicios por su implicación en la Operación Cóndor, la desaparición de personas y los delitos de lesa humanidad. Murió en una cárcel en 2013.

El dictador chileno Augusto Pinochet, quizá de los más reconocidos, siempre negó estar vinculado al Plan Cóndor. Fue detenido en Londres en 1998, como respuesta a una orden de arresto internacional que quería juzgarlo por delitos de genocidio, tortura y terrorismo de Estado. Sin embargo, la justicia británica decidió liberarlo en marzo de 2000. Pinochet regresó a su país, donde se pusieron en marcha varios procesos para juzgarlo, aunque nunca llegó a entrar en prisión debido a sus problemas de salud. Falleció en 2006.

Referencias

Operación Cóndor: 40 años después: https://drive.google.com/file/d/0B7pQUrAWJ9ZVSU5PNnhWa1gtR1k/view

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