Según cálculos de la ONU, la mayoría de las personas que viven en la pobreza son mujeres: más del 70 por ciento. La discriminación es uno de los principales factores de la pobreza. Las mujeres no tienen el mismo acceso que los hombres a recursos y medios de producción como la tierra, el crédito y la herencia. Las mujeres no reciben el mismo salario que los hombres, y la mayor parte de su trabajo no es remunerado.